Boda en la finca Aldeallana - Segovia - Carlos y James

A pesar de que lo que hoy os quiero enseñar es una boda en la finca Aldeallana en Valdeprados, que he tenido la suerte de fotografiar, no quisiera dejar pasar ni un segundo sin hacer una pequeña reflexion de lo que fue el final del año pasado 2017.

Este año no tenido mucho tiempo y no creo que lo tenga para hacer el post del año. Un post resumen donde intento poner aquellas fotos que han sido claves durante el año.

La razón de este poco tiempo ha sido el año tan loco y tan intenso que he vivido. Muchos viajes, muchas sesiones y muy poco tiempo para disfrutar de la familia como mi me gusta.

En el penúltimo mes del año estuve inmerso en un proyecto increíble: un workshop de bodas en una isla paradisiaca que pronto (si mi reducido tiempo me lo permite) os enseñaré, en el que tuve la ocasión de fotografiar a grandes fotógrafos y grandes personas, y por supuesto aprender mucho. No quiero contar demasiado, me reservo todo esto para el reportaje que está cerquita.

El año también terminó con un cambio de domicilio y todo lo que conlleva: he pasado de ser un fotógrafo de boda en Madrid a ser un fotógrafo de boda en Toledo, cosa que por otro lado me gusta y supone un nuevo e interesante desafío. Aunque no abandono a mis parejas de Madrid, puesto que como muchos sabéis hago bodas en toda España.

Por último, y casi lo mas importante, alguien de la familia tuvo un problemílla de salud que me hizo revisar y recolocar mis prioridades donde siempre debieron estar. Espero que sigan así mucho tiempo, ya que la rutina a veces nos hace olvidar este tipo de cosas.

Todos estos cambios y experiencias, me han hecho pensar mucho en las prioridades, en las parejas, en mi negocio y en aquello en lo que coloco la energía de forma más o menos importante.

Escribiendo el texto de la historia que ahora os quiero enseñar, inevitablemente venían a mi todas estas reflexiones que hoy comparto con vosotros.

He estado pensando largo tiempo en que es lo que hace mi fotografía diferente que es lo que hace que unas parejas me elijan a mi por encima de los mejores fotógrafos de boda.

Pensé que seguramente sería el color de mis fotografias, como entiendo la luz o la forma en que miro lo que está pasando delante de mi.

Tambien y casi por inercia, llegue a pensar que era mi forma de ser y como intento aportar tranquilidad el dia de la boda, a esas parejas que normalmente no suelen tener un estado muy cercano al relax.

Toda esta catarsis interior ha aportado luz a esta cuestión, y ahora puedo darme cuenta que no tengo una parte tan activa como yo creía en este proceso y que mucha de la energía que intentaba invertir en este sentido era energía que se perdía inevitablemente.

Ahora tengo claro que el secreto que mi fotografía sois vosotros, todas esas parejas que confiáis en mi, que creáis una conexión que hace posible que esto sea de está manera y no de otra. El secreto son las PERSONAS, y aquí es donde quiero depositar toda la energía, en cuidar esas personas por encima de cualquier otro aspecto.

Y en este reportaje viene a reafirmar mi convencimiento de que grandes parejas, grandes personas; crean grandes reportajes.

Por eso aquí os presento a Carlos y James, una pareja fantastica que decidió casarse en un lugar increible y celebrar su boda en la finca Aldeallana.

Espero que os guste mucho!

Finca AldeallanaEspacio para la ceremonia civil en la finca AldeallanaPareja de novios preparandoseNovios besandosePrendidos de noviosPareja de novios sonriendoNovios demostrando su amorNovios riendoseDecoracion finca AldeallanaInvitados llegando a la finca AldeallanaGafas de sol y abanicosPareja de noviosEntrada del novioMomento de risasNovios recién casadosAbrazoCocktail en la finca AldeallanaMúsica en la finca AldeallanaLuz de atardecerMojitosSittingAtardecer en la finca AldeallanaMesa decorada bañada por la luz del atardecerDecoración en la finca AldeallanaDecoración en la finca AldeallanaVeladaDecoración en la finca AldeallanaDecoración en la finca AldeallanaLibro de firmasNoche en la finca Aldeallana